
Es un procedimiento
muy sencillo que se realiza en el consultorio
oftalmológico, cuya finalidades la oclusión de
los orificios de entrada al conducto lagrimal
por donde drenan el exceso de lágrimas con unos
diminutos dispositivos de material de silicona.
En el Síndrome de
Ojo Seco las lágrimas se producen en poca
cantidad y/o calidad. Este procedimiento lo que
impide es que un gran porcentaje de las lagrimas
drene. Es totalmente indoloro y solo demora
cinco minutos.